Páginas

miércoles, 3 de julio de 2013

Optimismo

Juventud, divino tesoro,
¡Ya te vas para no volver!
Si quiero llorar, no lloro...
Y a veces lloro sin querer...
Rubén Darío

Si predecir el futuro
Te da dolor de cabeza
Ten entonces la certeza
Del presente que es seguro.
El mañana es siempre oscuro
Pero brilla como el oro,
Dale, embiste, como un toro
Nada temas, ve delante
Si se es joven, se es gigante:
Juventud, divino tesoro.

A morir nos condenamos
Al instante en que nacemos;
Somos ciegos y no vemos
Que el tiempo se escurre a tramos
Y de a poco en poco vamos
Comenzando a envejecer.
Ve los minutos correr
Y al último que pasó,
Grítale, que se alejó:
¡Ya te vas para no volver!

Se añora la gloria pasada
Y la nostalgia tanto rueda
Que hay gente que se queda
Al pretérito amarrada.
Si la desgracia hace parada
Los males vienen a coro,
Yo repito como un loro:
−Para todo en esta vida
Hay un fin, una salida−
Si quiero llorar, no lloro...

Pues llorar no tiene caso
Si no se hace nada más,
Lucha siempre, ya verás
Que está medio lleno el vaso.
De la vida el gris ocaso
Me ha de sorprender
De pie, y he de tener
Bien amarradas las botas,
Más hoy suenan tristes notas
Y a veces lloro sin querer...

No hay comentarios:

Publicar un comentario